Soliloquios.
Miradas tan frías que queman con su indiferencia,
así paso mis tardes hablando con mi consciencia,
se nos van las horas sin llegar a un fino acuerdo,
ella perdida entre su triste y fiel recuerdo,
yo estancada en un eterno y fugaz momento.
Qué no te das cuenta que tu felicidad es mi tristeza??
Tu alegría se burla de las lágrimas que echo fuera,
bailas sobre mi corazón que late ya sin fuerza,
tu buena fortuna la cargo sobre los hombros y me pesa.

Nocturna dijo
Es dificil, pero en está vida tenemos que intentar que la mochila sea ligera..porque el mamino tiene que ser largo..Un saludo...precioso...Noc_
13 Diciembre 2006 | 04:18 AM