Eclipse.
Como iniciar a contar una historia donde desapareció todo azar y cualquier rastro de buena suerte. Me topé contigo en el momento en que resulté ser invisible y de alguna manera encontraste mi brillo opacado. Me seguiste sin tener un mapa de mis múltiples estancias en este mundo, entre el cielo y la tierra, entre el mar y las nubes, no resulto muy fácil de encontrar pero tú lo hiciste como si hubieras recorrido mi camino mil veces a mi lado.
Yo siendo una Luna que no se llena cada treinta días y que no muestra más de una cara encontré en ti un sol que brilla también de noche, nos fundimos en un eclipse eterno con las estrellas sintiendo celos de nuestro amor. Bajamos para que la lluvia nos lavara el rostro, para cortar una flor y que adornara mi cabello.
Nos conocimos en un mundo tan grande que ninguna estadística pudo predecir nuestro encuentro y fuimos en contra de cualquier ley física que se hubiera establecido, volábamos cada noche evadiendo la gravedad y nuestro magnetismo tiene algo más que solo ser polos opuestos, para nosotros el tiempo no existe pues vivimos una eternidad en cada segundo que pasamos juntos.
Y cuando la tarde cae nos elevamos para unirnos en un beso infinito.

JL dijo
Hay angelita linda... no sabes cuanto has cambiado en estas dos últimas semanas... y obviamente cambiaste para bien... TE VES MAS HERMOSA Y RADIANTE QUE NUNCA. Y me agrada muchisimo verte así... EXPLENDIDA, BRILLANTE, DANDO LUZ COMO UNA ESTRELLA NOVA....
También quiero agradecerte, por tus hermosos comentarios, que en verdad, muchas veces son un bastón.
Gracias amiga por todo.
Un besito en la distancia.(y creo que tambien van ya un par de cientos de besos enviados para tí con todo mi corazón y con todo mi afecto... )
Jorge
2 Junio 2006 | 05:28 AM